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18 de noviembre de 2016

Subsecretaria de Derechos Humanos participa en el lanzamiento de la primera Encuesta T

Caracterizar a la población Trans y Género No-Conforme residentes en Chile en torno a dimensiones económicas, sociales, demográficas e identificar los tipos de discriminación a los que se enfrentan es el principal objetivo de la Encuesta T, la primera encuesta realizada por y para personas Trans y Género no conforme en nuestro país, y que pretende con sus resultados visibilizar las realidades y problemáticas de estas personas.

En el lanzamiento estuvo presente Lorena Fries, subsecretaria de Derechos Humanos, quien manifestó que el Estado mantiene deudas pendientes con las personas LGBTI, aunque han habido avances, como es el caso de la encuesta Casen 2015, instrumento que incluyó preguntas respecto a la identidad sexual y la identidad de género:

“Este avance tiene que ser profundizado. Necesitamos conocer las realidades particulares, sus carencias, sus voces, sus historias, los servicios que necesitan por parte del Estado. Necesitamos ver a las personas trans para luego idear políticas públicas que permitan satisfacer sus necesidades. Sin duda, la Encuesta T entregará insumos valiosos para la elaboración de políticas públicas, pero por sobre todo, aportará a superar la que quizás es la primera forma de violencia: la invisibilidad”, manifestó la subsecretaria Fries.

Frente a esto, señaló que la nueva Subsecretaría de Derechos Humanos espera cumplir un rol relevante en la integración de la perspectiva de Derechos Humanos en el quehacer gubernamental y destacó que se trabajará mano a mano con la comunidad LGBTI:

“Durante el próximo año construiremos un Plan Nacional de Derechos Humanos que contendrá los lineamientos intersectoriales de políticas públicas en la materia. Uno de sus ejes prioritarios es la igualdad y no discriminación. Pero ningún cambio es posible si no logramos una cultura de derechos humanos y para esto estamos trabajando en un Programa de Formación para funcionarios y funcionarias de los órganos del Estado, lo que sin duda permitirá apoyar un cambio de paradigma para que cada acción del Estado se apoye en el convencimiento profundo de las personas que lo componen y que deben impulsar sus políticas”.

Por último, la subsecretaria agradeció el trabajo de la sociedad civil para impulsar al Estado a cumplir con sus obligaciones en materia de derechos humanos: “Una vez más, hoy somos testigos de que la sociedad civil organizada corre la valla para que nuestra sociedad avance hacia una cultura de respeto a los derechos humanos, sin ninguna discriminación”.