Menú Principal
graf_comunicado-660x307 (1)
22 de agosto de 2017

Seremi Bussenius calificó como un importante avance en materia de reconocimiento de derechos fundamentales de la mujer fallo del TC en proyecto de las 3 causales

El Seremi de Justicia y Derechos Humanos, Pablo Bussenius, calificó como un importante avance en materia de reconocimiento de los derechos fundamentales de las mujeres de nuestro país, la votación del Tribunal Constitucional que rechazó los dos requerimientos presentados por parlamentarios de Chile Vamos y que da luz verde al proyecto de ley que despenaliza la interrupción voluntaria del embarazo en tres causales: riesgo de vida de la madre, violación e inviabilidad fetal, el que, de esta forma, queda en condiciones de ser promulgado por la Presidenta Michelle Bachelet.

El Seremi calificó dicho fallo como un reconocimiento a la dignidad y los derechos fundamentales de las mujeres, de las niñas y las adolescentes de nuestro país que se ven enfrentadas a situaciones límite, el que responde además al sentir mayoritario de los chilenos que sí estaban por regular esta sensible materia.

La autoridad añadió que con dicho fallo y posterior promulgación, Chile deja de ser una rareza en el contexto jurídico internacional, abandonando así el grupo de cinco países en el mundo que penalizan el aborto en cualquier circunstancia. Los otros son Malta, El Salvador, Nicaragua y República Dominicana.

Bussenius recordó que es un compromiso del Gobierno legislar en esta materia, considerando la dramática situación que deben enfrentar las mujeres en esas tres causales, brindándoles la posibilidad de elegir si se someten o no a la interrupción del embarazo, sin que por ello sean acusadas de un delito. Agregó que el proyecto de ley no obliga a ninguna mujer a abortar sino que, por el contrario, dicho procedimiento siempre requerirá el consentimiento expreso de la mujer, otorgándoles así el derecho de decidir frente a situaciones tan delicadas que las afectan, junto con ofrecer apoyo a quienes se vean enfrentadas a alguna de las causales.

Finalmente, recordó que entre 1931 y 1989 el ordenamiento jurídico chileno contemplaba la posibilidad de interrumpir legalmente un embarazo, aspecto hoy penalizado tanto para la madre como para el médico. Tal prohibición absoluta ha dado lugar a que distintos organismos internacionales la Organización de Naciones Unidas hagan numerosas recomendaciones al Estado de Chile, al considerarla una violación al derecho a la vida y el derecho a la integridad física y síquica de las mujeres.